Antes que nada, quisiera pedir una disculpa por la demora en escribir.
Los sucesos fueron los siguientes: Quería yo escribir una entrada sobre la comida china en la calle durante las festividades del año nuevo chino de la calle de Dolores en el Centro. Digo "quería" porque ya que había degustado unas buenas brochetas y unos rollos primavera bastante insípidos entre los muchísimos puestos de chácharas... una de las cuestiones que no contemplé fue que mi estómago no está tan curtido para esas aventuras culinarias pedestres y sufrí de una intoxicación alimentaria toda la semana: fatal fatal fatal
En fin, para no detallar algo que acabó siendo violento para mi salud, decidí ir el día de hoy - domingo - a probar el Máare Hanal que se encuentra enfrente del quiosco morisco de la colonia Santa María la Ribera.
El lugar se encuentra a sólo un local de distancia del famoso restaurante ruso Kolobok (del cual espero escribir pronto) sobre la calle de Doctor Atl.
En teoría - nótese el "en teoría" - se vende comida yucateca. Esto es importante para mí ya que delimita mi objetivo doble al asistir al local; mi madre es una amante de la cocina y, además, es yucateca, por lo cual yo crecí en una casa en donde la cochinita pibil, el but negro, el frijol con puerco, el queso relleno y el chile habanero, entre otras delicias de la cocina regional peninsular, eran comunes en la mesa los fines de semana, días de fiesta y - de vez en cuando - en la comida diaria. Mi padre había escuchado muy buenas referencias del Máare Hanal y mi madre me envió como espía para saber si si la podría llevar a comer allí dado que siempre estamos en busca de restaurantes yucatecos en donde la comida sepa a lo que debe de saber. El otro objetivo, por supuesto, era probarlo para reseñarlo en este bonito espacio.
La comida yucateca es reconocida internacionalmente por sus sabores y por sus colores. La comida para los yucatecos es un privilegio en su preparación y es altamente importante en su cultura, por lo cual resulta importante que sepa a sus orígenes. Es un abanico gastronómico en donde podemos encontrar vocablos mayas mezclados con palabras en castellano, sabores europeos como el queso de bola, mezclados con las especias y sabores propios del Mayab, materias primas como el jabalí, el venado, el puerco, el pavo y el faisán y un sinnúmero de posibilidades para todos los paladares.
Con toda esta cuestión cultural de fondo, llegué con grandes expectativas al Máare Hanal para poder probar un poco de mi casa pero, para mi sorpresa, la bienvenida fue con la mesera anunciándonos que ya se les había acabado la cochinita pibil, crucial para un restaurante en donde el ochenta por ciento del menú tiene como base a la cochinita y que sólo quedaría para una orden de panuchos, de tacos o una torta. Ante tal anuncio, decidí pedir una sopa de lima (de mis favoritas) la cual, tradicionalmente, es un caldo de pollo especiado, con tortillas fritas, cebolla morada y una rodaja de lima agria, la cual se come de manera integral. Mire a mi alrededor y noté que habían algunas fotos de los platillos (entre los múltiples afiches turísticos de lugares como Mérida, Ek' Balam, Progreso y Valladolid) y, a decir verdad, la fotografía de la sopa de lima prometía mucho. Lo que conseguí fue un plato bastante insípido de caldo de pollo sin su lima y que me dejó un poco triste. A la par, Chu pidió sólo un panucho de cochinita pibil, el cual al parecer no dio mucho de qué hablar, dado que la tortilla no estaba frita frita frita en aceite como a uno le gusta, no tenía frijolitos refritos ni nada de lo que hace a un panucho la estrella del plato.
De segundo plato, pedí una cosa llamada "bomba yucateca" haciendo alusión a las rimas típicas de los yucatecos, lo cual - esencialmente - era una versión un poco simplificada de una gringa, es decir, una quesadilla de pavo con queso y con salsa de chile habanero. El pavo estaba demasiado grasoso para mi gusto y el sabor del queso se perdía completamente dentro de la estructura del plato; Chu pidió unos salbutes, son tortillas fritas en aceite o en matenca de cerdo, con pollo pibil, lechuga, jitomate, cebollas curtidas y aguacate, los cuales no estaban nada mal pero en realidad no estaban a la altura de lo que prometían.
Lo que llama más la atención es que dentro de su menú en donde figuran los tacos, tortas, salbutes y panuchos de cochinita pibil, la sopa de lima y los tamales yucatecos, también figuran platillos poco comunes en los restaurantes yucatecos como lo es el pan de cazón, por lo cual me llamó la atención que le dedicaran más espacio a la creación de "ensaladas yucatecas" en vez de integrar platillos como los papadzules (tacos de huevo duro en salsa de pepita de calabaza y tomate que son como para chuparse los dedos y engordar miles y miles de kilos en un bocado), el poc chuc (carne de cerdo asada y marinada en naranja agria con cebolla morada) u otros platos que pudieran alimentar más al comensal.
Dentro de todo no puedo decir que comí mal, pero tampoco comí como esperaba. Me quedé con más ganas de ir al Kolobok y probarlo, para ser francos. En fin, les dejo esta opinión y, como siempre los invito a crearse la suya propia.
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| Salsa de chile habanero, sopa de lima y panucho de cochinita pibil en Máare Hanal |
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| Salbutes de pollo pibil |
La dirección del Máare Hanal es Doctor Atl 183, colonia Santa María la Ribera, delegación Cuauhtémoc, Distrito Federal.





